La enfermedad inflamatoria intestinal, o EII, es un grupo de condiciones en las que el sistema inmunitario causa una inflamación continua en el aparato digestivo. Los dos tipos principales son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. La EII por lo general va y viene, con brotes (épocas en que los síntomas están activos) y remisión (épocas en que se calman). Todavía no tiene cura, pero se puede controlar, y un buen control protege su intestino a largo plazo. El Dr. Michael Pimienta, gastroenterólogo que habla español, atiende a adultos con EII de todo el condado de Los Ángeles, en inglés o en español.
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¿Cuál es la diferencia entre la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa?
Enfermedad de Crohn
Puede afectar cualquier parte del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano, pero lo más común es el final del intestino delgado (el íleon) y el colon. Suele aparecer en parches, con zonas sanas en medio, y puede atravesar todo el grosor de la pared del intestino. Con el tiempo puede causar estrechamientos (estenosis) o túneles entre órganos (fístulas).
Colitis ulcerosa
Afecta solo el colon y el recto. Empieza en el recto y sube por el colon en un tramo continuo, a veces solo una parte corta y a veces todo el colon. Inflama el revestimiento interno del intestino, y por eso el sangrado es común.
A veces al principio no se pueden distinguir, y el panorama se aclara con el tiempo.
¿Cuáles son los síntomas de la EII?
Los síntomas dependen de qué parte del intestino está inflamada y cuánto. Los más comunes son:
- Diarrea que dura semanas y muchas veces lo despierta en la noche
- Sangre o moco en las heces, sobre todo con la colitis ulcerosa
- Una necesidad urgente de ir al baño, o sentir que no terminó de evacuar
- Dolor o cólicos en el abdomen, muchas veces en la parte baja del lado derecho con la enfermedad de Crohn
- Cansancio, pérdida de peso, poco apetito o fiebre
- Hierro bajo (anemia) en los análisis de sangre
La EII también puede afectar otras partes del cuerpo, con dolor en las articulaciones, ojos rojos o adoloridos, sarpullidos en la piel, llagas en la boca y, con menos frecuencia, problemas del hígado. El dolor o la secreción cerca del ano pueden ser una señal de la enfermedad de Crohn.
Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana si tiene un dolor abdominal fuerte o que empeora, el abdomen hinchado y adolorido, fiebre alta con dolor abdominal, sangrado rectal abundante o coágulos, heces negras o con sangre con mareo, o vómitos que no le dejan retener líquidos. Si ya tiene EII, llame al consultorio el mismo día si tiene muchas evacuaciones con sangre al día, fiebre o un brote que empeora rápido.
¿Es EII o SII?
Los nombres se parecen, pero son muy diferentes. El síndrome del intestino irritable (SII) es un problema común en la forma en que el intestino y el cerebro trabajan juntos. Puede causar dolor real, hinchazón abdominal, diarrea o estreñimiento, pero no causa inflamación, sangrado ni daño al intestino. La EII sí. La sangre en las heces, la pérdida de peso, la fiebre, los síntomas que lo despiertan en la noche o la anemia no son típicos del SII y requieren una revisión más a fondo. Algunas personas con EII en remisión también tienen síntomas parecidos al SII, y ayuda saber cuál es cuál antes de cambiar el tratamiento.
¿Quién tiene EII, y qué la causa?
No se conoce la causa exacta. Parece que la EII aparece cuando el sistema inmunitario reacciona de más a las bacterias normales del intestino en personas cuyos genes las hacen más propensas. Entre las cosas que aumentan la probabilidad están:
- Un padre, una madre, un hermano, una hermana o un hijo con EII
- La edad: muchas veces empieza entre la adolescencia y los 30 años, pero puede empezar a cualquier edad
- Fumar, que aumenta el riesgo de la enfermedad de Crohn y hace que sea más difícil de controlar
- Algunos medicamentos, como el uso frecuente de analgésicos antiinflamatorios (AINE), que pueden provocar brotes
La EII no se debe al estrés ni a algo que usted comió, aunque el estrés y ciertos alimentos pueden hacer que los síntomas se sientan peor.
¿Cómo se diagnostica la EII?
No hay una sola prueba para la EII. El Dr. Pimienta empieza con una historia clínica y un examen completos, y luego usa las pruebas que tienen sentido para sus síntomas:
- Análisis de sangre para revisar anemia, inflamación, nutrición y la salud del hígado.
- Pruebas de heces para descartar una infección, y una prueba llamada calprotectina fecal, que mide una proteína que libera el intestino inflamado. Un resultado normal hace menos probable una EII activa, y la prueba también se usa después para ver qué tan bien funciona el tratamiento.
- Colonoscopia con biopsias. Es la prueba clave. Muestra el patrón y la extensión de la inflamación, y las biopsias (pequeñas muestras de tejido que no duelen) confirman el diagnóstico. Se puede agregar una endoscopia superior cuando la enfermedad de Crohn podría afectar la parte alta del aparato digestivo. El Dr. Pimienta hace ambas en Specialty Surgical Center of Beverly Hills.
- Estudios de imagen, como una tomografía o una resonancia magnética del intestino delgado, se pueden programar para ver partes del intestino a las que no llega un endoscopio y para buscar estenosis o fístulas.
¿Cómo se trata la EII?
La meta no es solo sentirse mejor, sino calmar la inflamación misma, para que el intestino pueda sanar y las complicaciones sean menos probables. Los medicamentos se dividen en algunos grupos principales:
- Aminosalicilatos (5-ASA), como la mesalamina. Se usan muchas veces para la colitis ulcerosa leve a moderada, por boca o como medicamento rectal.
- Corticoesteroides, como la prednisona o la budesonida. Funcionan rápido para calmar un brote, pero son solo para tratamientos cortos, porque a largo plazo causan efectos secundarios como pérdida de hueso, azúcar alta en la sangre e infecciones.
- Inmunomoduladores, como la azatioprina o el metotrexato, que calman el sistema inmunitario y a veces se combinan con un biológico.
- Biológicos, que son medicamentos dirigidos que se dan en inyecciones o por vía intravenosa. Bloquean señales específicas que causan la inflamación.
- Pastillas de molécula pequeña, medicamentos dirigidos más nuevos que se toman por boca, para algunas personas con enfermedad moderada a grave.
Algunas personas necesitan cirugía en algún momento, por ejemplo para quitar una parte estrecha del intestino o, en la colitis ulcerosa que no responde a los medicamentos, el colon. Muchas personas nunca la necesitan. El tratamiento se elige según su tipo de EII, qué tan activa está, sus otras condiciones de salud y sus preferencias. Usted y el Dr. Pimienta deciden juntos; su plan depende de su salud, y él hablará con usted sobre lo que más le conviene.
¿Cómo es la atención de la EII a largo plazo?
La buena atención de la EII va más allá del intestino. Con los años, el Dr. Pimienta también está pendiente de:
- La vigilancia del cáncer de colon. Las personas que han tenido colitis en más que el recto durante unos 8 años o más tienen un riesgo mayor de cáncer de colon y por lo general necesitan una colonoscopia cada 1 a 3 años.
- Las vacunas. Algunos medicamentos para la EII debilitan el sistema inmunitario, así que es importante estar al día con vacunas como la de la influenza, la neumonía, el COVID-19 y el herpes zóster (culebrilla). Algunas vacunas vivas se deben evitar con ciertos medicamentos.
- La salud de los huesos. Los esteroides y la mala absorción pueden debilitar los huesos. Se puede recomendar calcio, vitamina D y a veces un estudio de densidad ósea.
- El hierro y la nutrición, porque la anemia y las vitaminas bajas son comunes.
- Revisiones de la piel y otros chequeos que algunos medicamentos requieren.
Cómo vivir bien con EII
- Tome su medicamento aunque se sienta bien. Dejarlo durante la remisión es una causa común de brotes.
- Si fuma, dejar de fumar es una de las cosas que más ayudan con la enfermedad de Crohn.
- Evite el uso regular de AINE como el ibuprofeno y el naproxeno, a menos que su médico le diga otra cosa.
- Durante un brote, los alimentos más suaves y con menos fibra pueden caer mejor. No existe una sola dieta para la EII, así que es mejor hacer cambios con su equipo médico.
- El descanso, el sueño y el apoyo para el estrés y el estado de ánimo son parte de la atención, no algo extra.
Cómo pedir una cita en Los Ángeles
Ya sea que tenga síntomas nuevos, un diagnóstico reciente o EII de muchos años y quiera un nuevo gastroenterólogo más cerca de casa, el Dr. Pimienta puede atenderle en su consultorio de Wilshire Boulevard o por video seguro si usted está en California. Acepta Medicare, y a los demás pacientes los atiende con pago por cuenta propia. Traiga sus informes de colonoscopias anteriores, resultados de patología y una lista de los medicamentos que ha probado. Pida una cita o llame al (424) 281-7392.
Preguntas frecuentes de los pacientes
¿La EII se puede curar?
Todavía no. Pero muchas personas logran largos periodos de remisión con el tratamiento adecuado, y algunas personas con colitis ulcerosa se curan con una cirugía que quita el colon, que por lo general se reserva para la enfermedad que los medicamentos no pueden controlar.
¿La EII se convierte en cáncer de colon?
La mayoría de las personas con EII nunca tienen cáncer de colon. La colitis de muchos años sí aumenta el riesgo, y por eso son importantes la colonoscopia de vigilancia regular y un buen control de la inflamación.
¿Hay una dieta especial para el Crohn o la colitis?
No hay una sola dieta que funcione para todos. A algunas personas les va mejor con menos alimentos altos en fibra durante los brotes, y otras notan que ciertos alimentos les provocan síntomas. La meta es una dieta balanceada que lo mantenga bien nutrido.
¿Puedo tener hijos si tengo EII?
Muchas personas con EII tienen embarazos sanos. Lo mejor es planearlo con tiempo para que la enfermedad esté tranquila antes y durante el embarazo, y revisar sus medicamentos, porque la mayoría se pueden seguir tomando y unos pocos no.
¿Los medicamentos biológicos son seguros?
Los biológicos se usan mucho y, para muchas personas, son más seguros a largo plazo que los esteroides repetidos. Sí aumentan el riesgo de algunas infecciones, así que las pruebas antes de empezar, las vacunas y el seguimiento regular son parte de su uso.
